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Lecturas de interés

¿Huyeron las frutas de las viandas?

frutas¿Huyeron las frutas de las viandas?

Las cifras sobre obesidad infantil y enfermedades asociadas a una mala alimentación nos plantean un cambio nada favorable que debe generar un alto en las actividades y llevar a acciones inmediatas tanto en casa como en la escuela.

 

Por Adriana Cecilia Sarmiento Rodríguez

Es evidente que en la medida que el mundo cambia, nuestros hábitos también. Las cifras sobre obesidad infantil y enfermedades asociadas a una mala alimentación nos plantean un cambio nada favorable que debe generar un alto en las actividades y llevar a acciones inmediatas tanto en casa como en la escuela. Retomar algunas costumbres puede ser lo mejor para que la salud de los niños no siga en riesgo; de nada sirven jóvenes profesionales con doctorado y muy afectados en su salud.

Los afanes cotidianos vinculados a los múltiples compromisos laborales o de formación, han hecho que modifiquemos nuestros horarios de alimentación y los productos que consumimos. La oferta es cada vez más amplia y la apertura de fronteras ha traído a nuestros diferentes países variedad de alimentos que resultan ser sumamente atractivos por lo novedosos.

Entre los productos que se consumen con mayor frecuencia se encuentran las frutas deshidratadas, osmodeshidratadas y en conserva. Y es que son deliciosas, dulcecitas, van bien con cereal, con pan, con leche o simplemente solas; además se ha superado la etapa en la que llevar un banano en la lonchera o en la maleta escolar representaba un riesgo, ya que podía convertirse en puré y dejar su huella en cuadernos, carteras y otros elementos escolares. Y así con otras frutas.

Las dulces frutas deshidratadas, han sido procesadas algunas veces usando almíbar para lograr la pérdida casi total del agua que les aumentará la vida útil. Ahora bien, el agua que pierden es fundamental para favorecer la dieta diaria de los individuos. Otras pasan por procesos de secado en hornos y las menos por exposición al sol.

Las frutas han pasado por su proceso de maduración de forma natural en las plantas, además han alcanzado un nivel de azúcar propio para su especie, y la cantidad de agua facilita la disolución de algunos minerales, por tal razón cuando se consumen sin procesar recibimos de la naturaleza un balance ideal.


Sí se busca más potasio para favorecer el funcionamiento muscular, un banano lo tiene, pero sí lo que desea es un alto consumo de agua con algunos minerales no hay que olvidar el consumo frecuente de sandía. Y así cada una de ellas tiene sus propiedades.

Pero como también han mejorado otros recursos, bolsas con sello y demás puede favorecer el transporte de las frutas dentro de las loncheras (sí es que aún se usan) o dentro de la maleta escolar. No dejemos que sean un recuerdo o la decoración en algunos mercados y retomemos el hábito de consumirlas al menos una porción al día.

Hay tanta variedad que sí se organiza su consumo, se pasarán semanas sin repetir y sin que el consumidor se canse de ellas. Y que las deshidratadas y las de conserva que sean de consumo eventual, como postre y en pequeñas porciones, no se trata de abolirlas pero tampoco de hacer de ellas la única posibilidad.

Artículo publicado originalmente en
http://www.oei.es/divulgacioncientifica/?Huyeron-las-frutas-de-las

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