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Lecturas de interés

La Escuela como prolongación del hogar

Entrevista a Anunciación Mazzella de Bevilacqua

La Escuela como prolongación del hogar

Por Pablo Castro
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Entrevista realizada en el año 2006

 

¿Se acuerda de su primera clase?

Nuestra formación era de 6 años, pero tenía tres como mínimo para el segundo grado. Era una carrera importante en cuanto a años de estudio, en ese período había una práctica de observación en el quinto año y una de actividad total. Pero ya en la de observación nos daban las maestras la oportunidad de trabajar con niños. Recuerdo a Julia Miranda, que era una gran directora de la escuela 70, que aplicó el Plan Estable. Recuerdo que fue fermental ese año con ella, después Elena Rossi también aplicó ese plan.

Nosotros concurríamos al laboratorio de Clemente Estable, cuando estaba en la calle Millán, los domingos de mañana, para estar en contacto con este investigador y maestro, que había estudiado con Cajal en España. Él  había concebido su plan basado en el lema “Cultura para la superación de la vida”. Y lo había basado, en distintos años, en la Educación, la Observación, la experimentación y las artes. ¡Qué revolución aquella!

Lo que me impactó más fue ese contacto en el laboratorio de Estable impulsado por Julia Miranda. Para mí fue revelador.

Después nos invitó Carlos Alberto Garibaldi (maestro y poeta) para escribir en la revista El Grillo, que es una revista que hay que rescatarla, y nosotros escribíamos sin poner nuestro nombre... había en nuestra formación situaciones fermentales, determinantes, reveladoras.

Mis estudios de postgrado estuvieron enriquecidos por mis visitas al extranjero, ponencias en congresos, visitas a distintas instituciones que hacían que estudiáramos  determinados temas tales como educación permanente, creatividad o educación sexual.

El postgrado de segundo grado desapareció y se creó el Instituto Magisterial Superior, del que fui la primera directora fundadora. Este instituto fue creado por una comisión que incluía inspectores técnicos, inspectores regionales, inspectores nacionales, representantes de las instituciones de los maestros, representantes de los estudiantes. Era un equipo que escuchaba todos los órdenes. De esa pluralidad de voces salió la concepción del Instituto Magisterial Superior, una institución que no debió cerrarse nunca.

¿En qué año viajó por primera vez?

Yo me recibí en 1931 y viajé por primera vez en los años 52 y 53, que fue cuando estuve en Francia. Fue la primera vez en mi vida que salí del país.

¿Cómo vivió su época de viajera?

Viajar te daba la posibilidad de ver esos nuevos horizontes que se abrían y de los cuales mucho se hablaba. Yo sentía que mis viajes no eran de turismo, por más que siempre se aprovecha para conocer y disfrutar un poco. Pero fundamentalmente viajar servía para ampliar el campo de la vocación docente. La vocación del docente se identifica con la su propia vida, está consustanciado, es la misma cosa. En mi caso, la prueba está a la vista, a pesar de estar jubilada  sigo leyendo y estudiando todos los días.

¿Cómo se sentía al volver de cada viaje?

Yo siempre traté, al volver a Uruguay, de publicar síntesis y compartir las experiencias recogidas afuera. Di muchas conferencias en el Instituto, o en instituciones que me invitaban, publiqué trabajos en revistas de los maestros agremiados y en la revisa “Superación”, que era el órgano redifusión que tenían los institutos normales.

De aquellos problemas o situaciones que la impulsaban a usted y sus colegas a investigar, muchos aún persisten. ¿Cómo se explica que no se hayan podido solucionar en 30 años?

No había, ni hay hoy, una Política General de Educación que abarque globalmente toda la filosofía de la educación para una realidad económico-social actual. Una realidad que era una cuando yo me gradué, otra cuando me jubilé (1972) y es sin dudas otra hoy en día. Esta realidad cambia permanentemente, se actualiza, muta. Entonces, hay que tenerla en cuenta y hacer los estudios sociales, económicas y culturales permanentemente. El cambio es necesario, pero no para cambiar improvisando, sino analizando científicamente la realidad.

¿Entonces, podemos decir que tenemos los mismos problemas en materia de educación que hace 30 años?

No, peor aún, yo creo que algunos problemas se han agudizado. La escala de valores personales hay que revisarla toda y hacer desde la primera etapa de la vida del ser, una atención en la salud, en la educación y en todo lo que sea puesta al día en materia educativa. Esto significa considerar las conquistas científicas y tecnológicas del ahora, pero también la parte moral, la emocional. No sólo lo intelectual sino lo interior, que también es muy importante.

Si ud. pudiera cambiar cosas fundamentales en la educación, ¿qué cambiaría?

Yo lo que pregono siempre es la formación permanente en todas las profesiones y en todos los campos tecnológicos. Eso debe ser permanente, porque la realidad deviene y necesita los cambios. Y si necesita el cambio, la educación tiene que adecuarse a esas nuevas realidades. Sin educación no se puede ya vivir, ni mucho menos proyectarse al futuro. Y para esa educación no basta con la que se da en las instituciones educativas, sino también fuera de ellas.

¿Qué opinión le merece la actualidad de nuestra educación?

Siempre hay cosas que reformar o adecuar a las realidades. Yo digo que las realidades deben ser estudiadas a fondo, no improvisar cambios por gente que no está convencida de esa necesidad y se pasa diciendo: “En mi época era mejor”… No, de ninguna manera, aquello respondía ala realidad de aquel momento, la de hoy debe responder a otra realidad, la actual. Una realidad en la que los cambios se dan muy rápido, mucho más rápido que en el sistema educativo, que va muy lento y es muy conservador.

¿Conoce experiencias exitosas en este sentido de adaptación que existan en otros países?

Bueno, en muchos lugares se está haciendo este estudio y se intenta llevar la educación al mismo ritmo que el resto de la sociedad. Pero de todos modos eso no soluciona nada para nosotros, no podemos importar programas o soluciones ajenas. Debemos mirar nuestros propios problemas y construir nuestras propias soluciones. Podemos inspirarnos sí en los que hacen las cosas bien, pero a nuestra propia medida.

Ud. le ha dado siempre mucha importancia al trabajo de los padres, al rol de la familia. ¿Qué debemos esperar de los padres hoy en día?

Yo pienso que los padres deben asistir a reuniones con los maestros y el director para informarse de por qué se está trabajando en tal o cual dirección, para informarse acerca de qué es lo que ellos pueden hacer desde la casa, para afirmar no sólo el conocimiento, sino para que el niño sienta que la escuela es una prolongación del hogar.

El hogar debe tener una simbiosis con la escuela, no pueden (la escuela y la familia) tener visiones opuestas sino complementarias.

Además, esa familia está integrada a una realidad social, osea que también la comunidad debe ser objeto de atención por parte de la institución escolar.

Hablo de la institución de puertas abiertas, para que la familia y la comunidad encuentren en ella un centro de atención, de información y capacitación.

Los padres, cada vez con menos tiempo, delegan sus responsabilidades y le exigen más y más al centro educativo...¿Dónde está la frontera?

No hay ni debe haber frontera, lo que debe haber es simbiosis, trabajo en equipo. Lo que hace la escuela debe trascender al hogar y desde el hogar se debe plantear los problemas que se observa en el niño.

¿Qué opinión tiene con respecto a la formación actual que reciben los maestros?

Lamentablemente no puedo opinar sobre eso porque no conozco a fondo la situación. Oigo cosas negativas y eso me preocupa mucho, es todo lo que puedo decir.

¿Por qué cree usted que la sociedad no le asigna al maestro el lugar, la importancia social que tenía años atrás?

En parte pienso que tiene que ver con lo poco que gana el maestro por realizar su trabajo y tiene que ver con una mala costumbre social de reconocer y dar mérito en función de lo que se gana.

Nosotros tenemos que buscar lo positivo, en lugar de decirle lo que no se hace, hay que decir lo que se debe hacer. El maestro es el pilar en la formación del futuro profesional y ese maestro tiene que ser valorado en su cabal medida fundamentalmente por los padres. Los primeros que deben respetar al maestro son los padres que mandan a su hijo a la escuela.

¿Una conclusión?

No se puede improvisar en materia de educación, es fundamental el trabajo de los directores. Debe haber una mirada global, debemos pensar qué educación queremos dar en la hora actual, teniendo en cuenta la realidad, el presente.

Debemos plantearnos como objetivo seguir el ritmo de los cambios económicos, sociales y culturales. La educación es la que transmite la cultura para la superiorización de la vida, como decía Clemente Estable.

No hay que amoldarse a las realidades, se debe tener en cuenta la realidad para superarla. Y sólo se la supera mediante la educación permanente a lo largo de la vida y de la existencia humana. No hay otra forma de hacerlo.

Puntos biográficos 

Anunciación Mazzella de Bevilacqua

  • Maestra uruguaya que optó a los títulos de 1º y 2º Grado en los Institutos Normales “María Stagnaro de Munar” y “Joaquín R. Sánchez”, instituciones en las cuales llegó a ser Directora en el año 1953, de efectiva por concurso.

  • Invitada por los gobiernos de Francia y España, estudió en esos países Ciencias de la Educación.

  • Fue una de las fundadoras del Instituto Magisterial Superior, creado en 1964.

  • Participó en numerosos seminarios dentro y fuera del país.

  • Integró (en 1956) la Delegación Ministerial que participó en la reunión de UNESCO realizada en lima, Perú, para la erradicación del analfabetismo.

  • Fue Profesora de Pedagogía en la Universidad de la República.

  • Presidió el Comité Nacional de OMEP

  • Dirigió la revista Superación, de los Institutos Normales.

  • Obtuvo el 1er Premio en el Concurso Nacional de Escritores por su trabajo “El periodismo factor de vinculación continental” en 1972.

  • En 1970, el Gobierno francés le otorgó las Palmas Académicas, invitándola a visitar Centros de Estudios Pedagógicos en ese país.

  • Múltiples ensayos han sido publicados en revistas nacionales e internacionales.

  • En 1990, La Organización Mundial de Educación Preescolar (OMEP) editó una Antología de dos de sus conferencias en Edición Homenaje, al designarla Presidenta de Honor de esa institución que fundara en 1957 y presidiera durante más de 30 años.
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